Pero qué grima dan estas cosas. Qué grima. Y qué poco se echan de menos desde aquí. Qué poco.
Hacía mucho que lo teníamos metido en el armario, pero vuelve, con más fuerza que nunca, el Flecha de Oro.
Pero qué grima dan estas cosas. Qué grima. Y qué poco se echan de menos desde aquí. Qué poco.
Hacía mucho que lo teníamos metido en el armario, pero vuelve, con más fuerza que nunca, el Flecha de Oro.
Powered by Twitter Tools.

0 Responses to “Ay, dios”
Leave a Reply