Star Ferry

Star Ferry es una de las múltiples compañías que se encargan del transporte de viajeros por mar en Hong Kong. La peculiaridad de su servicio, sin embargo, está en que proporciona el medio de tranporte más rápido, eficaz, barato y entretenido de cruzar el puerto.

La compañía lleva funcionando como tal desde los primeros años del siglo XX, y actualmente se calcula que presta servicio a unos 70.000 usuarios al día.

Actualmente tiene cuatro líneas en funcionamiento:

  • De Central a Tsim Sha Tsui, con dos precios: 1.7 HKD en el piso de abajo y 2.2 HKD en el arriba
  • De Wan Chai a Tsim Sha Tsui. Sólo hay piso de arriba, y el precio es de 2.2 HKD
  • De Central a Hung Hom, por 5.3 HKD
  • De Wan Chai a Hung Hom, también por 5.3 HKD

Actualmente, la flota de Star Ferry está compuesta por 12 barcos, todos con nombres que contienen la palabra «estrella» (Morning Star, Celestial Star, Northern Star…)

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El vídeo también está en Youtube.

Victoria Peak

Victoria Peak (literalmente: Pico Victoria) es la montaña más alta de la isla de Hong Kong, aunque no la más alta del territorio, honor que recae en Tai Mo Shan.

Toma su nombre, como se podrán imaginar, de la Reina Victoria (como otras tantas cosas que hay por aquí, como el Puerto Victoria, el Parque Victoria…) y, probablemente, es la atracción turísitica más importante de Hong Kong.

En los alrededores de su cima se encuentran algunas de las villas más selectas de todo el territorio, incluyendo la que durante muchos años fue la casa más cara del mundo, y la que durante la época colonial fue la residencia del Gobernador. El porqué de esa concentración de ricachones es fácil de entender si se visita. Por una lado, la temperatura y la humedad son bastante más bajas que al nivel del mar, y por otro, las vistas sobre toda la isla son impresionantes.

Se puede acceder por autobús (hay un minubus de techo verde y un autobús de dos pisos que salen de los muelles de Central), o utilizando el Peak Tram, un tranvía tirado por un cable, que se precia de no haber tenido nunca una avería, y que sólo dejó de funcionar cuando un tifón arrasó parte de su recorrido, y cuando los japoneses bombardearon sus motores. Por cierto, durante muchos años, los dos primeros asientos del tranvía estaban reservados para el Gobernador, y no se ponían a la venta hasta dos minutos antes de la salida del tren.

Como decía, lo mejor de The Peak son las vistas. Hay un mirador, rebosante de turistas, justo al lado de los dos centros comerciales, que cómo no, hay en la cima:
Victoria Peak

Pero lo mejor son el par de pistas de hiking que pasan por allí (una de ellas es la llamada Hong Kong Trail, cuya longitud es de algo más de 100 Km) y que hacen casi obligatoria la visita. Sobre todo, por la pista que da la vuelta alrededor de la cima , que se puede recorrer en una hora, y que maravilla por las vistas.

Victoria Peak
Admiralty

Desgraciadamente, el nivel de contaminación de Hong Kong hace que sea muy complicado disfrutar realmente de esas vistas. Porque, de verdad, las fotos que se ven habitualmente de Victoria Peak engañan y mucho. Véase esta foto:
Victoria Peak

Y véase cómo la vió la cámara en realidad:
Victoria Peak

Otro vídeo del metro

Una de las cosas que nos llamó la atención desde el principio es que en las estaciones del MTR nunca hace calor.  En general, en Hong Kong son unos maestros en el arte de manejar el aire acondicionado. Y las estaciones no se escapan a la norma, en parte porque, para facilitar la refrigeración, hay mamparas en los andenes, que evitan que el fresquito se escape por los túneles.En el KCR pasa lo mismo, excepto en algunas estaciones que tienen los andenes al aire libre, en las que las marquesinas están llenas de enormes ventiladores. Pero como lo mejor es ver las cosas, aquí presentamos un vídeo ilustrativo. Está grabado en Yau Ma Tei, en el andén de Central. Por cierto, el sonido que se escucha de fondo es el soplo de los chorros de aire acondicionado. [qt:http://www.design-nation.net/nt/wp-content/uploads/2007/10/interior_metro.m4v 480 288]El vídeo también está en Youtube.

Día 67 de la era del dragón

El sábado, los señores Peláez se pusieron las bermudas limpias (porque, sí, seguimos en bermudas) y se fueron al cine.

Ya me parece estar oyéndoles: que si no es para tanto, que si cines hay en todas partes, que si vaya un pisto que se dan, que si esto, que si lo otro, que si lo de más allá…

Pero hombre, no es que hayamos hecho ninguna heroicidad, pero ir al cine en China, digo yo que algo de mérito tendrá.

Tras horas de investigación y documentación en la interweb, encontramos un cine en Admiralty (en la isla de Hong Kong) en el que ponían la peli que queríamos ver (Lust, Caution; la última de Ang Lee) con subtítulos en chino y en inglés. Y allá que nos fuimos.

El cine es caro, la verdad. Una peli normal ronda los 70 dólares, pero como ésta es bastante larga, tenía un sobreprecio, y la cosa quedaba en 85 (ocho euros y medio). Aquí está la entrada, como prueba:
lust_caution_ticket

Claro, que con la entrada nos dieron esto otro:
lust_caution_greed

Para los no versados en el inglés, digamos que lo que viene a poner ahí es que lo sienten mucho, pero que nos van a inspeccionar a la entrada de la película, nos van a obligar a apagar o incluso a dejar en depósito los móviles, y que nos van a quitar todas las cámaras hasta que la peli termine. Todo por nuestro bien, y para evitar que nadie la piratee. Como si eso se pudiera hacer.

Total que, efectivamente, antes de entrar en la sala tuvimos que pasar por unos mostradores donde unos empleados del cine iban comprobando el contenido de los bolsos de las señoras y de los señores, y se iban quedando con lo que consideraban peligroso (como mi Nikon de carrete, cámara conocida por ser la más ruidosa del mundo). Eso sí, lo hicieron todo muy amablemente, y nos dieron recibo de todo con lo que se quedaban.

Durante la proyección, además, un guardia de seguridad estuvo justo debajo de la pantalla, mirando al público, mientras de vez en cuando, algún empleado del cine se pegaba una ronda.

¿Merecía la pena tanto despliegue? Madam Peláez opina que se lo podían haber ahorrado, que la peli no era para tanto. Monsieur Peláez opina que no vuelve a un cine en el que le registren antes de entrar, que para eso roba algo y se va corriendo a contárselo al policía que esté haciendo guardia a la puerta de una comisaría, y que la peli estaba bastante bien pero que no es El Tercer Hombre ni mucho menos (la peli entre las pelis).

Ceia le entrega el Yakichán de Loto de ayer a que fue al cine.
César le entrega el Yakichán de Loto de ayer a sí mismo, por encontrar un cine con cartelitos en inglés.

Día 66 de la era del dragón

El día 66 de la era del dragón puede tener varias lecturas. Todo depende de la boca que lo cuente. Sin entrar en detalle podríamos decir que: tuvimos una reunión de 4 horas, que en casa nos esperaban unas ostras frescas y que terminamos el día con un partido de tenis antes de degustar una deliciosa comida china. (versión Cuqui)

Entremos en detalle.
1) La reunión, en inglés toda ella (por lo que hubiera agradecido unos subtítulos) iba sobre los presupuestos que se aprobaron en la reunión de curso pasado (que yo no estaba) es decir, yo… haciendo la lista de la compra. El profesor Dr. Hung, enfrente de mí estuvo todo el tiempo con los ojos cerrados, no sé si dormido o en estado de meditación profunda.

2) Las ostras. Cuando regresé a casa a recoger a Mister Peláez, éste se estaba poniendo las botas a ostras. Un compañero de piso es camionero y reparte comida, o sea que había conseguido UN SACO DE OSTRAS a precio de calamares a la romana, que degustó hasta el gato de la casa.

3) No, no estoy loca por el tenis ni me encanta su ritmo tan electrizante. Pero es que no os podéis imaginar la de pistas de tenis que hay por todas partes. Así es que una llega a la conclusión de que o las regalan o te regalan algo cuando vas.
Ni corta ni perezosa, reservé una cancha el viernes pasado para que mi santo y yo hiciéramos un pelin de deporte y pusieramos un poco en movimiento estas nuestras lorzas.
Es importante aclarar que ninguno de los Peláez sabe jugar al tenis. Nos dejaron unas raquetas, unas cuantas pelotas de tenis y hala… a jugar.
Estas son algunas instantáneas del momento, que por supuesto hicimos más deporte agachándonos a por las pelotas que jugando… que desastre…
Sr. Peláez:

Tennis at CUHK

Sra. Peláez:

Tennis at CUHK

4) En casa nos esperaban nuestros tallarines hinchables. Es decir, abres el bote, lo llenas de agua caliente, esperas 3 minutos y tienes la cena hecha. Buenísimos, porque los hay de todos los colores, sabores… (versión Sra. Peláez)

César da el yakichán de loto del viernes a las ostras que se comió aunque dice que no le gustaron mucho 😉
Celia da el yaquichán de loto al mismito viernes por el hecho de ser viernes que ya es bastante.

Cruzando la calle

Nathan Road es una de las calles principales de Kowloon. De norte a sur, divide la península en dos mitades, y siempre está llena de gente. De gente, y de autobuses.

El tráfico de autobuses y de taxis es contínuo. Sirva como muestra el siguiente video

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No es que hayamos pillado un momento en el que pasaban más de la cuenta, no. Siempre, siempre, es así, de seis de la mañana a una y media de la noche.

El vídeo también está subido a YouTube.

Un arreglo para la ensalada

Ahora, la receta de un arreglo para la ensalada. Hay que batir en la batidora lo siguiente:

  • Jengibre.
  • Un cuarto de un diente de ajo.
  • Vinagre de módena.
  • Aceite.
  • Mostaza.
  • Un poquito de miel.
  • Sal.
  • Azúcar.

Las cantidades dependen un poco del gusto del consumidor, pero lo bueno es que tanto el ajo como la miel den sólamente «un toque».

Una de medicina china

Una receta directamente extraída de la milenaria tradición china, oportuna para dolores de cabeza y de garganta, tos, malestar general, catarros ligeros, resacas, e indisposiciones estomacales.

  1. Se coge un jengibre y se corta en finas láminas.
  2. Se machaca un poco en el mortero. Sólo unos golpes, lo justo para romperlo un poco.
  3. Se cuece en agua (alrededor de medio litro) unos 25 minutos
  4. Se mezcla en una taza una cucharada de miel con un poco de agua fría.
  5. Se vierte sobre la mezcla el agua de cocer el jengibre.

La cosa debe tomarse caliente. Si al beberlo se nota un potente picor en la garganta, es que está haciendo efecto.

El idioma

Como creo que ya contamos al hablar del transporte público, en Hong Kong hay tres idiomas co-oficiales: el cantonés, el mandarín y el inglés.

La explicación es sencilla. Hong Kong, hasta hace 10 años, era una colonia inglesa, como todo el mundo sabe. Por tanto, pudo mantener su lengua tradicional (el cantonés), y no se vio afectada por la finalización por Mao del proceso de»creación» de la lengua común para la República Popular (el mandarín).

El cantonés, se habla habitualmente por unos 100 millones de personas en el sur de China. Es lengua co-oficial (en realidad la oficial de facto) en Hong Kong y Macao, y en general, se puede decir que es la lengua nativa de toda la provincia de Cantón.

El mandarín, sin embargo, es el idioma oficial tanto de la República Popular China como de Taiwán, y es uno de los cuatro idiomas oficiales de Singapur. Que los lingüistas me perdonen si lo que voy a decir no es estrictamente correcto, pero a grandes rasgos pude decirse que es una lengua franca, un idioma que se empezó a crear en la dinastía Ming, y al que terminó de dar forma Mao a partir del dialecto hablado en Pekín, y que sirvió para permitir a los chinos entenderse entre sí, lo que no era trivial, teniendo en cuenta que en toda la China continental se hablan gran cantidad de idiomas y/o dialectos locales.

Bien, pues Hong Kong escapó de esa normalización. Sin embargo, desde la reunificación se ha ido imponiendo, por un lado por decreto, por otro por conveniencia, el uso del mandarín.

Total, que ¿en realidad qué se habla? Pues la gente de aquí habla cantonés. Muchos entienden mandarín, aunque en general parece que no les hace mucha gracia hablarlo, y sobre todo, dada la abierta superioridad con la que miran a los chinos continentales, no les hace mucha gracia que se les hable en ese idioma.

¿Y el inglés? Pues en 1996, cuando aún era una colonia, el 3,1% de los residentes declaraban que el inglés era su primera lengua, y el 34,9% declaraban que lo hablaban a veces, como segunda lengua.

Hoy en día, la realidad es que el inglés sólo se utiliza en círculos financieros y en los carteles y anuncios gubernamentales. En la calle, la gente habla cantonés, y si hay suerte, chapurrea algo de inglés (no mejor que nosotros, por cierto).

En general, también, en Hong Kong Island es más fácil escuchar a gente hablando en inglés que en los Nuevos Territorios, por ejemplo. Y en general también, se puede decir que el inglés sobrevive por mera conveniencia, no porque realmente se utilice con asiduidad.

En esa línea de la conveniencia, sí que se maneja un inglés muy básico, el necesario para las transacciones comerciales. Nosotros hemos podido comprar todo lo que hemos necesitado (scanner, playeros, bolso…) con un uso del idioma muy limitado, cierto, pero lo hemos podido hacer. Y lo que es mejor, compramos los playeros cuando íbamos a comprar playeros y no el bolso y el scanner cuando íbamos a comprar un scanner y no unos playeros, lo que está definitivamente bien. Pero también es verdad que muchos conductores de autobús o taxistas o cajeros/as de supermercado no lo hablan ni siquiera a ese nivel de conveniencia.

Total, que la realidad es clara: hay que aprender cantonés.

Un último apunte. Supongo que la tele, como en todo el mundo, sirve de espejo de la forma de vida de la sociedad. Tomemos como ejemplo, por tanto, TVB Pearl, una de las televisiones propias de Hong Kong.

Los dos canales de Pearl se supone que son los que mayor cantidad de programación en inglés tienen. Pero, la distribución de la misma es curiosa. Todos los programas en directo son en cantonés, para empezar. Durante algunas horas del día, ponen algún culebrón o algún documental en mandarín, y por la noche hay un telediario en inglés (con subtítulos en inglés), y uno o dos episodios de las series USA más conocidas (Monk, Anatomía de Grey, Héroes…) subtituladas en chino. En realidad, la programación en inglés parece orientada a que los jonkoneses aprendan o practiquen el idioma.

Por cierto, TVB Pearl cumple cuarenta años el mes que viene.

De Admiralty a Central

Cuando hablamos del transporte público, dijimos que en el MTR (el equivalente al metro), todos los anuncios se hacían en los tres idiomas oficiales (cantonés, mandarín e inglés).

Pues sirva el sigiente vídeo como muestra. Está grabado el sábado pasado, y es el recorrido entre las estaciones de Admiralty y Central.

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El recorrido corresponde a la llamada Tsuen Wan Line (o para nosotros la línea roja).

La estación de Admiralty (金鐘) fue abierta en febrero de 1982, y por ella pasan dos líneas, la azul y la roja. La estación de Central (中環) comenzó a prestar servicio en la misma fecha, y por ella pasan o se puede chacer conexión con cuatro líneas.

El vídeo también está subido a YouTube.