Dia 92 de la era del dragón

Ayer fue lunes… en todo el mundo mundial, incluso aqui 🙁

Una pena!! Pero además tuvimos «verbena». Me levanté con un dolorcillo en la colleja que fue subiendo al paso que avanzaba el día. Soy demasiado aficionada a caerme desmayada en los sofás y el «último desmayo», dos horas hecha un cuatro «cogiendo el sueño» en el sofá me han dejado el cuello más tieso que una vela. La verdad es que es como un dolor de muelas, pero a la altura de las cervicales.

Bien si ya está claro que tengo el pestorejo hecho papilla, paso a narrar la visita al doctor de ayer. No puedo ir a la farmacia y decir, mire usté que me he quedado cuajada en el sofá, deme un relajante muscular o algo. No. Tienes que ir a la clínica del campus (las maravillas de tener seguro méd¡co pagado por la Uni). Por lo que vimos dicha clínica está dotada de 8 salas de consulta, un dispensario (farmacia) una sala de minioperaciones y un pantallón enorme en la sala de espera donde ponían Mazinger Z. Que propio! Pensámos al unísino.

Pides a la señorita de recepción, ataviada desde ya con una mascarilla, cita si no la tienes, te da un papel con tu número y en 20 minutos estábamos hablando con el doctor. El doctor es una persona muy amable que también lleva mascarilla. Tanta mascarilla por todas partes puede parecer más grave a nuestros ojos, pero no a los suyos. Y es que desde que tuvieron la infección del SAR, para estas cosas son muy miraos y si tienes una tosecilla el médico te receta primero la mascarilla y luego el jarabe. Es decir, es bastante común que en una zona donde las bichi-bacterias andan a su aire como es una clínica, el personal lleve mascarillas todo el día, en todo momento.

Como decía, el doctor chino me atendió muy amablemente. Me dio una receta con la que fui al dispensiario y donde me prepararon las medicinas siguiendo mis necesidades y la receta del doctor, claro. Es decir: antiinflamatorios para 3 días: 12 pastillas, protector del estómago, otras tantas y una minipomada, tamaño-3 días. Cada medicina trae pegada la dosis que necesito, como podéis ver a continuación.

Dispensary

Y así es como estaba yo anoche.

Dispensary

Yo creo que además de las pastitillitas me podía haber dado unas vacaciones por prescripción médica. Las hubiera recogido de mil amores en el dispensario.

5 comentarios en “Dia 92 de la era del dragón

  1. Hola, me uno a la pregunta de Javier, ¿cómo le explicaste al médico tus problemas?
    Alucinante Celia, yo estoy igual, hoy no he ido al curre y ando con la bufanda de lana en el cuello todo el día, ahora viene Ana la fisio a verme.. anda que…!!!! vaya papelón!!, ya sabes, calorcito de pecho ajeno viene muy bien… un besote niña y que mejores.
    Sylvia.

  2. ayyy perdón, que se me había olvidado quitar la chorrada de Natalia de una vez… que soy yo, la Sylvia, ya sabes…
    Un besin

  3. Me gustaría tirarme el pisto de como le expliqué al señor doctor en mi perfecto cantonés lo del «crujío» en las cervicales… pero siendo sincera… el Herr Doktor hablaba inglés y la postura de mi cuello era bastante llamativa.
    Decepcionante? Sí, lo sé.
    A ver esa abuela Natalia si se cuida 😉

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