Imagino que estamos entrando en la temporada de tifones, porque acabo de ver un anuncio del Gobierno en la televisión, en el que se recuerda que en todos los lugares de trabajo debe tenerse preparado un plan de evacuación apropiado.
Pero no hay que asustarse, porque lo de la evacuación en realidad es menos grave de lo que parece. Y es que está establecido que cuando la alerta de tifones es de nivel 8, todo el mundo debe marcharse a casa, abandonando lugares de trabajo y/o escuelas.
El Hong Kong Observatory (el equivalente al Instituto Nacional de Metereología), emite un aviso de alarma dos horas antes de emitir la alarma en cuestión. De esa forma, las empresas tienen tiempo suficiente de cesar su actividad antes de que tengan que, por obligación enviar a todo el mundo a casa. Dicho de otra forma, se lanza una alerta que avisa que dentro de dos horas se va a lanzar la verdadera alerta.
El plan de evacuación, por tanto, lo que debe reflejar es en qué orden deben marcharse los trabajadores de cualquier empresa, para que ésta pueda cesar su actividad de forma lo más ordenada posible. Además, el Gobierno recomienda que se tenga en cuenta que los que viven más lejos deberían poderse marchar antes para que les dé tiempo a llegar a casa.
Por cierto, la escala de alertas es la siguiente:

Indica que hay una tormenta tropical o ciclón a menos de 800 km de Hong Kong, que puede llegar a afectar el territorio. Se recomienda que se tenga en cuenta que puede haber vientos fuertes, sobre todo en aguas abiertas, y que se esté atento a la radio y televisión para conocer la evolución del mismo.

La cosa se empieza a calentar. Se esperan vientos de hasta 110 km/h, que irán haciéndose más fuertes en las siguientes doce horas. Se recomienda asegurar todos los objetos, especialmente los que estén en balcones y terrazas, así como quitar las macetas. Se deben asegurar los andamios y construcciones, y limpiar los desagües y cañerías para evitar bloqueos e inundaciones. También se recomienda alejarse de la costa y no realizar ninguna actividad acuática. Los barcos deben volver a puerto inmediatamente, y que hay que pegarse a la radio y/o la televisión.

Todo el mundo a casa a la puta carrera. Los vientos van a soplar hasta a 180 km/h, y se recomienda asegurar las ventanas con cinta adhesiva, no permanecer cerca de las mismas, retirar todos los muebles, y buscar un sitio seguro dentro de la casa por si las ventanas se rompen. Los propietarios de carteles de neón deben llamar a la electra para que los apaguen, se debe aparcar el coche en un sitio lo más seguro posible, y se debe evitar estar en la calle.

No se salga de casa de ninguna manera. Hay que asegurarse de que los niños estén seguros dentro de casa, no se deben tocar cables eléctricos que estén sueltos, y no se debe ni siquiera intentar arreglar puertas y/o ventanas rotas por el viento hasta que el nivel de alarma no descienda. Si se está lejos de casa, hay que buscar un lugar seguro y quedarse allí.

La de dios. Esta señal sólo se lanza cuando el tifón pasa directamente sobre Hong Kong, así que todas las medidas de seguridad anteriores se mantienen, con la recomendación de extremar la precaución, porque se pueden producir calmas que duren entre unos minutos y varias horas, por lo que no se debe bajar la guardia hasta que el Gobierno lo diga.
Esta señal se levantó por última vez en 1946. Aquí pueden ver el momento exacto (imagen cortesía de la Wikipedia):

Como ven, hubo un tiempo en el que las señales existían físicamente, y se mantenían a través de una red de estaciones de vigilancia a lo largo y ancho del territorio. Algunas de esas estaciones aún existen (yo he visto la de Causeway Bay, por ejemplo) pero, obviamente, el grueso de los anuncios se hace por radio/televisión/internet, que para esas cosas, somos muy modernos.
Para tranquilidad de familiares, terminemos diciendo que, hoy en día, cuando se lanza una alerta de tifón y se manda a todo el mundo a casa, Lan Kwai Fong (la zona de bares de la isla) está a rebosar de gente…






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