Cuarto tifón de la temporada que provoca el lanzamiento de la alerta 8. Como la cosa ha empezado a ponerse movidita por la mañana, nos hemos tomado la libertad de grabar un poco en vídeo.
Todo el mundo está a salvo en casa, y la visita anclada en puerto.
Y ésta es la carita de pena que se le ha quedado a Ms. Peláez cuando la han dicho en el cole que se tenía que venir a casa.







Vale. Es cierto. Lo de ayer en Barcelona fueron cuatro gotas. Si es que nos quejamos de vicio…