Por si acaso no ha quedado claro, después de un año de contar batallitas, vamos a decirlo abiertamente: aquí se celebra todo.
Como, por ejemplo, Halloween. Vean, por ejemplo, cómo en el supermercado se han colado algunas calabazas:

O cómo hay un expositor repleto de caramelos y chuches específicas para la ocasión:

U otro expositor con máscaras y complementos:

E incluso vean cómo en el Club House, en el mismo sitio donde colocaron la alegoría del Festival del Medio Otoño, ahora hay esqueletos, arañas, y algún que otro ojo colgando.

En fin, que ya saben:

Ayer por la tarde me crucé con Australia. Nunca me había sentido tan, tan, tan, taaaaan pequeño…
Estando como estamos en plena temporada de hiking, conviene recordar lo que el Gobierno nos recomienda:
Hay que planear la salida, llevar agua, un mapa, brújula y una linterna, ir acompañado, no intentar pasar las corrientes de agua sólo, y no tomar atajos que se salgan de la pista, entre otras cosas. Todo, como pueden ver, en un anuncio supercute producido por el Gobierno.
Pues resulta que acabamos de recibir la factura de la luz de los dos últimos meses, con el consumo desde el 24 de agosto hasta el 21 de octubre.
Teniendo en cuenta que durante esas fechas ha habido días en los que el aire acondicionado ha estado encendido unas 12 horas como mínimo, a veces, hasta tres máquinas a la vez, digamos que el resultado final de la factura ha sido un pelín sorprendente:
No payment required
No hay que pagar nada
Ahora volvemos, que vamos a hacer la conga de “no hay que pagar nada”.
Ya está. Véanlo, véanlo:

Un momento, un poco más de conga. Ya. No, mejor un poco más. Ahora, ya. De verdad.
Pero, ¿como así? Pues gracias, siempre según la misma factura, al Subsidio Gubernamental a la Electricidad. Sí señor, con mayúsculas.
Resulta que desde Septiembre de 2008 hasta Agosto del 2009, Mr. Tsang nos va a pagar 300 dólares al mes (también al resto de jonkoneses, no se piensen; nos quieren, pero no tanto).

Ala, comiencen con los “lo mismito que aquí”. Mientras, un poco más de conga.
Decíamos ayer…
Por alguna razón que escapa a nuestro entendimiento de viles mortales, este fin de semana hemos tenido no sólo las habituales temperaturas veraniegas, sino algo muy raro y preciado por aquí: cielos azules. Y claro, así no hay quien se quede en casa.
Así pues, el sábado nos lanzamos a perseguir nuestro Moby Dick, Victoria Peak. En esta ocasión, intentando abrir una nueva ruta, a pie, siguiendo la llamada Central Green Trail, que es una pista de hiking que, más o menos, sigue la vía del Peak Tram.
El recorrido comienza al lado de la estación de salida del Tram, en Admiralty. Como para llegar hasta ahí hay que pasar por el Hong Kong Park, aprovechamos para tirar un par de vanity-fotos. Vean, primero, al hippy:

Y ahora Ms. Peláez:

Perdón, Ms. Peláez:

Créanme, un cielo así no se ve mucho por aquí.
Como decía, la Green Trail sigue, en su mayoría, el recorrido del Tram. Lo que dicho de otra forma, significa que va “cuesta arriba que jode”. Y claro, aquí basta con que te subas a un banco del parque para que las vistas sean…


La cosa es que la pista sigue subiendo y subiendo, atravesando los Mid-levels (otro de los varios ghettos para occidentales). No importa que no haya espacio material donde construir, no.


Llegados a ese punto, sufrimos el ataque de una fuerza ninja superior en número y en calidad de kung-fu a nosotros, por lo que nos tuvimos que dar la vuelta y volvernos montaña abajo. En realidad sólo nos dio la pájara, pero como lo del ataque ninja suena mejor…
En el descenso una paradita en el Zoological and Botanical Garden (una mezcla de jardín botánico y zoo)


Y vuelta a casa, a entrenar para la próxima batalla con los ninjas.
El domingo, oh sorpresa, también disfrutamos de cielos azules, así que nos fuimos a Sha Tin a andar en bicicleta, como decidieron hacer, según descubrimos al llegar allí, otros cientos de miles de personas.
En caso es que en Sha Tin, Tai Wai, Tai Po y Ma On Shan, todos ellos unidos entre sí por un carril bici, hay chiringuitos de alquiler de bicicletas. Lo que hace que, los domingos sea bastante normal que esto se transforme en el Tour Del Loto.
Como pueden ver, la cosa estaba de un azul que asustaba

La etapa del día era Sha Tin - Ma On Shan, una etapa llana, ideal para velocistas, aunque muy peligrosa por el viento lateral y los temidos abanicos.
Menos mal que de vez en cuando hicimos alguna parada técnica para descansar el culo (perdón, para hacer alguna foto)
Aquí pueden ver a Ms. Peláez con su cole al fondo:

Y aquí al hippy con Tai Shui Hang (barrio de Ma On Shan) al fondo

Por el camino nos encontramos de todo un poco. Linda familia volando cometa:

Foteros que la tienen más larga que yo:

Y gente haciendo cosas muy raras:

En ese momento, volvieron a aparecer los ninjas del día anterior, que aparentemente, gustan de hacer lo mismo que nosotros, así que decidimos volvernos a casa antes de que el dolor de culo nos impidiera volvernos a sentar en una semana. Aquí tiene al coágulo del hippy en deshonrosa retirada, perseguido de cerca por los ninjas:

Los ninjas no salen en la foto porque, entre sus habilidades, está la de hacerse transparentes. Que hay que explicarlo todo.