Las milenarias tradiciones locales obligan a que el día de nochebuena se dedique un tiempo, no a la meditación y al recogimiento, sino a darse un rulito por la calle disfrutando de las iluminaciones navideñas.
Como la tradición castellana manda que “donde fueres haz lo que vieres”, no nos quedó más remedio que unirnos a las hordas locales (hay ciertas zonas que se deben cortar al tráfico rodado para absorver el tráfico peatonal) y, cámara en mano, inmortalizar la belleza y el candor de nuestro componente femenino con el fondo de miles de fuentes puntuales de luz.
Para concretar un poco más nos fuimos a Times Square, en Causeway Bay, donde la decoración navideña tocaba un tema muy cercano y querido por Ms. Peláez: la ilustración. Y es que el tinglado navideño del centro comercial de Times Square ha estado este año dedicado a Carrie Chau, ilustradora local y artista en general.
Como hemos dicho en la florida introducción, Hong Kong se convierte en un gigantesco photo-taking, una de las actividades más queridas por los pintorescos locales. Sin embargo, pese a lo éstos dejan ver en algunos otros de sus comportamientos cotidianos, en días de alta exigencia foteril como ayer, todo funciona como una máquina perfectamente engrasada.
Alrededor de cada hito foteable, se arremolinan, por un lado, ellos cámara en mano, y por otro, ellas. Ellas van pasando en perfecto orden, una por una, por el hito en cuestión, mientras el correspondiente dispara una ráfaga a la velocidad del rayo, para que ella pueda dejar su puesto rápidamente y pase la siguiente. Con pequeñas variaciones (padres con hijos, hijos con padres de la tercera edad, amiga con resto de amigas, pero nunca, nunca, ella haciéndole la foto a él) el rito se repite una y otra vez.
Como ya empezamos a estar un poco curtidos en estas cosas, enseguida cogimos el ritmo. Eso sí, una vez más, éramos los únicos occidentales, y por tanto, una vez más, nos ganamos merecidamene el derecho a ser entrevistados.
Pero vamos a lo importante. Primero observen cómo la tarea no era sencilla. Sólo abrirse paso ya era un triunfo.

Tras observar brevemente la actitud de los locales:

Llegó el momento de pasar a la acción:

Ya saben: cámara preparada, Ms. Peláez en tensión esperando su momento, entrada rápida en cuadro, pose en un segundo, click y a otro sitio:



A veces, incluso, en los raros momentos en los que se abría un claro, se podía fotear alguna pieza completa:


Resumiendo. Que muchas fotos. Y los kekos, muy bonitos.

Por cierto, la decoración navideña la quitan hoy mismo por la noche. Que el año nuevo chino está a la vuelta de la esquina, y no nos da tiempo.
Eso sí, ayer por lo menos, nos fuimos más felices que unas perdices.

Y sí, yo también estuve, pero…
Diciembre 26th, 2008 at 2:34 am
¡Me encantan estos muñecos y la muñeca pucelana también muy salada ella!
Apretujones navideños desde la fría Pucela, veo que seguís de manga corta, cacho cabrones!!!!