28Nov
Author: Cesar Tardaguila | Category:
el viaje,
fotos
Como el jueves hizo bastante viento, no del noreste, el viernes prometía amanecer con el aire limpio. Aunque parezca que no, estas cosas hay que tenerlas muy en cuenta, porque hace ya casi dos meses que no llueve, lo que quiere decir que la mierda del aire se puede cortar con un cuchillo.
Pues eso, la cosa amaneció como prometía, así que decidí cogerme el atillo y marcharme de hiking, concretamente a subir al Lion Rock (獅子山, que dicen los amables lugareños). ¿Porqué a la montaña del león y no a la de, por decir algo, la babosa? Pues por lo de siempre, hombre, por las vistas.
Voy a resumir bastante la cosa, porque tampoco es que tenga mucho misterio.
- Aquello estaba hasta la bandera. Madre del amor hermoso, a qué horas más intempestivas (8 y media de la mañana) andaba yo por donde no debía, y ¡como estaba aquello ya!
- Aún a tan temprana hora, la gente está más que dispuesta a partirse de risa cuando se les cruza un occidental repartiendo “buenos días” a diestro y siniestro en un más que correcto cantonés.
- Mira que son modernos en este pueblo, y no haberse dado cuenta de lo práctica que sería en según que casos una escalera mecánica o un ascensor.
- Espero que se pueda vivir con un pulmón menos. Y si no, me da igual, porque no pienso volver a por él.
Dicho esto, la subida pasa por tres puntos singulares. Primero Amah Rock, que es el pedrusco que se observa a la izquierda. Los palotes que se ven abajo son Sha Tin.


Por cierto, desde Amah Rock se ve todo Sha Tin e incluso gran parte de Ma On Shan. Si se fijan bien, pueden ver a la vecina colgando la ropa (para facilitar la resolución, hemos marcado el lugar con un círculo amarillo)

El segundo punto es el Kowloon Pass. Y aquí sí que las fotos nunca van a poder hacer justicia a lo que de verdad se ve, que no es ni más ni menos que todo East Kowloon, la parte norte de Hong Kong, parte de Tsing Yi.
Nótese, en primer lugar, que como aquí el sol ya estaba un poco alto, y pese a lo despejado del día, la luz se dispersa tanto que es casi imposible sacar media foto, y en segundo, fíjense bien en la franja de tierra rectilínea dentro del mar, porque eso era la pista del antiguo aeropuerto de Kai Tak.

Bueno, les dejo con unas pocas fotos del lugar, hechas todas entre el Kowloon Pass y la cumbre del Lion Rock. Por cierto, al llegar arriba del todo se te corta hasta el pis al ver el espectáculo: miras a la derecha, Kowloon; miras a la izquierda Sha Tin.




Ale, arreando a pasar buen finde.